El clima en la región viene mostrando un comportamiento irregular para lo que suele ser para la provincia y para la región Noa, ya que las lluvias en general ya deberían haber ocurrido en cuanto frecuencia y volúmenes de precipitaciones, pero lo real es que esto no viene sucediendo, por lo que los cultivos que ya deberían estar sembrados, como la soja, seguido por el maíz, todavía quedan altos porcentajes para cumplir con lo que se estaba estimando antes de la campaña.
Como dijimos en la columna de la semana pasada el clima puede complicar los resultados de la próxima campaña de granos gruesos del país, la región y de nuestra provincia, que se suma al precio de los granos relativamente más bajos de lo esperado.
Es por ello que los productores deben enfrentarse todos los días a utilizar el ingenio y las técnicas que tiene al alcance de la mano para lograr los mejores resultados, pero solo en cuestiones que él puede manejar.
Varias veces dijimos que hay cuestiones que deben ser tomadas en cuenta y deben ser evaluadas e investigadas, para que en el momento que sean consideradas peligrosas para el cultivo se puedan tener las herramientas técnicas que permitan su control.
En los últimos años el crecimiento de las poblaciones de palomas más importante fue detectado en las provincias de Córdoba, La Pampa, Santa Fe, Salta, Entre Ríos, Tucumán, Chaco y Formosa. La expansión de la agricultura, los sistemas de engorde a corral y la siembra directa que les brindan alimento en grandes proporciones y de manera constante todo el año, incentivan el aumento de la plaga.
La situación es compleja, excede las fronteras de cada provincia y requiere de tomas de decisiones regionales. Los cultivos que más sufren el ataque de la plaga son la soja en estado de emergencia y el girasol y sorgo en maduración. También se vio que las palomas atacan al trigo, pero lo que realmente hoy nos preocupa es que a los inconvenientes que hoy sufren los cultivos de granos gruesos en Tucumán y en el Noa , las palomas que las tenemos en escala ya muy importante sumen más daño a la soja en primer lugar.
El año pasado en el II Congreso de Cultivos de Verano que se realizó en Tucumán el análisis de la problemática de la paloma en soja se convirtió en una de las disertaciones más esperadas por los productores y técnicos para saber de alguna manera como enfrentar a esta "plaga".
En diferentes momentos de las campañas pasadas los grupos CREA trabajaron en recopilar información sobre cuál fue el impacto de los daños de paloma en el cultivo de soja y los resultados demostraron que el daño producido se traduce en una situación de emergencia para la soja, ya que la paloma come los cotiledones y produce la pérdida de la planta..
En las zonas de producción de soja de Tucumán y su zona de influencia en la provincia de Santiago del Estero y Catamarca se sembrarían este años cerca de 400.000 has si es que el tiempo y las lluvias por venir así lo dispusiesen y debe sumarse la posibilidad de una importante área de poroto, por lo que si la paloma aparece en forma creciente como viene sucediendo campaña tras campaña, los daños pueden ser mas que importantes.
En el análisis realizado el Congreso de cultivos de verano dijeron que el crecimiento es peligroso a como se viene dando año tras año, ya que en la campaña 2005/2006, los productores informaron en sus encuestas que el problema de la paloma comenzaba a aparecer. En esa campaña, en la zona del este y sur tucumano evaluado en conjunto se detectaron unas 1.400 ha afectadas; pero en la campaña 2009/2010 la superficie afectada totalizó 17.000 ha, lo que significa que el daño creció alrededor de un 1.127%".
En la campaña pasada los números se mantuvieron sin crecer demasiado, pero con valores bastante altos.
No hay dudas que se debe trabajar e investigar rápidamente como poder minimizar los ataque de palomas que se están dando y que se pueden seguir dando en esta campañas y las por venir.
Hoy los productores disponen de unas sugerencia vertidas en el congreso del año 2010 sobre metodología de trabajo que consisten en tener los lotes limpios; realizar prácticas culturales; realizar buenos barbechos; reducir las pérdidas por cosecha: colocar cebos alimenticios permitidos; emplear semillas de buena calidad para un buen nacimiento; utilizar motos y personal para ahuyentar a las palomas y elaborar una cartilla con instrucciones de trabajo.
Pero sin dudas lo más importante es el trabajo en conjunto de todos los involucrados en producir e investigar para estudiar en profundidad la plaga, la biología, la alimentación; elaborar planes de control; diseñar un protocolo de seguimiento; desarrollar la legislación correspondiente y gestionar fondos para su investigación.